Porque decidir con quién crecen los hijos no es solo una cuestión legal, sino emocional.

Cuando una pareja se separa o divorcia y hay hijos en común, pueden surgir dudas o conflictos sobre con quién deben vivir los menores y cómo se organizarán las visitas. En estos casos, un informe pericial psicológico ayuda al juez a tomar decisiones en beneficio del bienestar del niño o adolescente.

Como psicóloga forense, realizo una evaluación objetiva, respetuosa y detallada de la dinámica familiar. Esto incluye entrevistas con los progenitores, con los menores (si es adecuado), observación de las interacciones familiares y, si es necesario, pruebas psicológicas.

¿Cuál es el objetivo de este tipo de informes?

No es decidir quién es mejor madre o padre, sino ofrecer información profesional sobre:

  • La relación de los menores con cada progenitor.
  • El estilo de crianza y habilidades parentales.
  • Las necesidades emocionales y psicológicas de los hijos.
  • El posible impacto de la situación familiar actual.
  • Recomendaciones sobre el régimen de custodia y visitas más adecuado para el menor.

El informe se presenta en el juzgado y puede ser solicitado por una de las partes, por los abogados o directamente por el juez.

Mi compromiso es con el bienestar de los menores y con la verdad, manteniendo siempre la imparcialidad, el respeto y la sensibilidad que este tipo de procesos requiere.