El trauma no es solo lo que te pasó, sino lo que se quedó dentro después de que ocurriera. Lo que quedó grabado en tu cuerpo, tus emociones y tu forma de estar en el mundo.
Puede ser el resultado de experiencias abrumadoras, dolorosas o desconcertantes que superaron tu capacidad de afrontarlas en su momento. Algunas personas vivieron situaciones extremas y reconocidas como traumáticas (abuso, violencia, accidentes, pérdidas repentinas), pero en otros casos el trauma puede venir de experiencias más sutiles y sostenidas, como la negligencia emocional, la falta de cuidado o haber crecido en entornos inseguros.

El trauma deja huellas en el cuerpo, en el sistema nervioso y en la forma en que nos vinculamos con nosotros/as mismos/as, con los demás y con el mundo.
Señales de que puede haber trauma no resuelto:
- Sensación constante de alerta o peligro, incluso sin motivo claro
- Dificultad para confiar o conectar emocionalmente con otras personas
- Problemas para regular emociones (irritabilidad, llanto frecuente, explosiones, bloqueo emocional)
- Desconexión del cuerpo o de las emociones (sentirse "apagada/o" o "fuera de sí")
- Reacciones intensas ante ciertas personas o situaciones
- Culpas persistentes, vergüenza o sensación de no valer
¿Para qué casos trabajo el trauma?
- Trauma relacional y de apego: experiencias tempranas que afectaron el desarrollo emocional, la autoestima y los vínculos actuales.
- Abuso físico, psicológico o sexual: acompañamiento respetuoso y especializado para integrar experiencias difíciles sin revivirlas.
- Violencia de género y violencia en la infancia: espacios seguros para reparar y recuperar tu voz.
- Trauma por pérdidas, partos difíciles o duelos no resueltos
- Trauma complejo o crónico: cuando hubo múltiples experiencias traumáticas a lo largo del tiempo.
- Trastornos disociativos o desconexión emocional: síntomas que muchas veces son respuestas de defensa del sistema nervioso.
¿Cómo es el abordaje?
La terapia con trauma se realiza en un espacio muy cuidado, donde priorizo la seguridad emocional, la regulación del sistema nervioso y el respeto por tus tiempos.
Integro herramientas terapéuticas que permiten no solo hablar de lo que ocurrió, sino reconectarte con tu cuerpo, tus emociones y tus recursos internos, desde una mirada compasiva y reparadora.
Mi enfoque está basado en la psicoterapia del trauma, el trabajo con el cuerpo, la teoría del apego y técnicas de regulación emocional. No forzamos nada: avanzamos paso a paso, en la medida en que te sientas preparado/a.