Detrás de cada historia de maltrato, hay una persona que merece ser escuchada y protegida.
En situaciones de violencia —ya sea de género, familiar o doméstica— la intervención psicológica forense es fundamental para aportar claridad y protección dentro del proceso judicial.
Como psicóloga forense, realizo informes periciales que evalúan el impacto psicológico de la violencia sufrida, así como la credibilidad del testimonio y la posible existencia de secuelas emocionales.
Este informe puede ser solicitado por abogados/as, un juez o por la propia persona afectada, y es una herramienta útil en procedimientos penales, civiles o de familia.
¿Qué se evalúa?
- Indicadores de maltrato físico, psicológico, sexual o económico.
- Trastornos emocionales asociados (ansiedad, depresión, estrés postraumático, etc.).
- Riesgo para la víctima o para sus hijos/as.
- Si existe causalidad entre sintomatología y el supuesto evento traumático.
- Capacidad parental si hay hijos/as implicados.
¿En qué contextos se utiliza?
- Denuncias por violencia de género.
- Separaciones con antecedentes de maltrato.
- Medidas de protección para la víctima y los menores.
- Procesos de guarda, custodia y visitas.
- Delitos relacionados con violencia física o psicológica en el hogar.
Mi enfoque combina el respeto por la vivencia de cada persona con el rigor profesional que exige el ámbito legal. El objetivo es aportar información clara, objetiva y útil para la toma de decisiones judiciales, siempre priorizando la seguridad y el bienestar psicológico de quienes han vivido situaciones de violencia.